modificacion-leyAnulación Cláusula Suelo.

El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla condena a BBVA, Caixa Galicia y Cajamar a eliminar por abusiva dicha condición general de la contratación, y a abstenerse de utilizarla en lo sucesivo.

La cláusula de suelo ha sido la principal responsable de que la progresiva reducción del euríbor, el principal índice de referencia en las hipotecas a tipo variable, no se haya traducido en una bajada generalizada de las cuotas mensuales.

La sentencia anula esta práctica y pone de manifiesto la actitud negligente del Banco de España, ya que en un reciente informe determinaba que la cláusula de suelo no podía considerarse abusiva, y que su eliminación tendría un impacto demoledor para la banca española.

La cláusula de suelo de los contratos de préstamos a interés variable, celebrados con consumidores o usuarios, es nula por tener el carácter de cláusula abusiva.

Así de rotunda es la sentencia dictada por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla, que condena a BBVA, Caixa Galicia y Cajamar a eliminar dicha condición general de la contratación, y a abstenerse de utilizarla en lo sucesivo.

Desfase entre “suelo” y “techo”.

Esta trascendental sentencia beneficiará a miles de ciudadanos españoles que tienen firmada una hipoteca con las entidades condenadas, ya que el Juzgado entiende que hay un desfase, “a simple vista”, entre los suelos y techos de los contratos de préstamo hipotecario, por cuanto el techo señalado en las cláusulas es difícilmente asumible por el prestatario y no guarda esa semejanza exigible con el suelo, siendo la relación entre ambos desproporcionada.

 Esta resolución judicial, pone de manifiesto que las cláusulas de suelo, en primer lugar, son condiciones generales de la contratación y no cláusulas negociadas individualmente, y, en segundo lugar, representan pactos añadidos y accesorios a los intereses del préstamo, es decir, que no forman parte de la esencia del contrato, no son elemento esencial del mismo, por lo que es posible su control de legalidad y abusividad por los juzgados, como así ha ocurrido.

Control de la Justicia.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha admitido que en España pueda haber un control jurisdiccional del carácter abusivo de las cláusulas contractuales que se refieren a la definición del objeto mediante Sentencia de 3 de junio de 2010, al resolver una cuestión prejudicial planteada por nuestro Tribunal Supremo, en relación a la sentencia ganada por Ausbanc por el redondeo al alza.

Luego, aún siendo parte esencial del contrato, o accesoria del mismo (puesto que lo relevante de un contrato de préstamo es el pago de los intereses, si estuvieran pactados, no los añadidos, “para redondear al alza”, o para no ser verdaderos intermediarios financieros fijando cláusulas de suelo que desvirtúan la fijación del precio referenciada a un tipo de interés de mercado y no abusivo), los tribunales pueden y deben -y también el legislador- valorar y, en su caso anular, cláusulas abusivas como ésta, que son objetivamente dañinas a los intereses de la clientela y, en definitiva, del sistema financiero en su conjunto, toda vez que supone reconocerles una facultad para fijar precios mínimos, en su solo beneficio, que genera un sistema financiero ineficiente, incompetente e incapaz de desarrollar una labor solvente y eficaz como verdaderos INTERMEDIARIOS FINANCIEROS.

Si la banca tiene costes tan elevados que no puede, verdaderamente servir como INTERMEDIARIA FINANCIERA, lo que tiene que hacer es mejorar con buena gestión y decisiones internas sus incompetencias y gastos inasumibles en lugar de fijar precios mínimos que desvirtúan la libre competencia y perjudican, no sólo la reactivación económica en época de crisis, sino el funcionamiento ordinario de una economía solvente, productiva y perdurable.

Costes Bancarios.

Esta sentencia nos incorpora a una nueva etapa del sistema financiero español por la que tendrán que gestionar con inteligencia y efectividad sus costes internos -costes laborales, planes de pensiones, bonus de directivos, solapamiento de estructuras administrativas…- en la misma dirección que la que ellos exigen a miles de familias y empresas para hacerles más eficientes y capaces de devolver los préstamos y créditos que contratan con esos mismos operadores financieros.

Estamos en presencia de una condición general de la contratación de carácter abusivo por tratarse de una cláusula incorporada de manera generalizada por la entidad bancaria a los préstamos hipotecarios sin posibilidad de negociación. Esta práctica bancaria, que transgrede el principio de buena fe contractual ocasiona, en detrimento del cliente, un desequilibrio sustancial e injustificado de las obligaciones contractuales a la vez que está originando un importante quebranto en las economías de los consumidores españoles. Y es que, la cláusula de suelo ha sido la principal responsable de que la progresiva reducción del euríbor, el principal índice de referencia en las hipotecas a tipo variable, no se haya traducido en una bajada generalizada de las cuotas mensuales.

Y por este mismo motivo, ha sido también causante –la aplicación de esta cláusula de suelo- de parte de la morosidad bancaria, es decir, la imposibilidad de pagar las cuotas por ser elevadísimas e injustificadas, que es una de las partidas más dañinas, precisamente, para los propios bancos y cajas. Amén de haber supuesto un agravante económico, social y psicológico, perjudicial al estado de ánimo de la ciudadanía, y de las pymes en su conjunto, para afrontar el desafío de la anhelada recuperación económica y empresarial, y la salida de la crisis.

El Senado aprobó en septiembre de 2009 por unanimidad una moción presentada por el Grupo Popular, en la que “insta al Gobierno a actuar contra las prácticas abusivas que algunas entidades de crédito vienen realizando con sus clientes en relación a la revisión de la cuota de las hipotecas”.

Y solicitó un informe al Banco de España, para poner de manifiesto la ilegalidad de la cláusula. Sin embargo, el departamento que dirige Miguel Ángel Fernández Ordoñez, emitió un informe en sentido contrario, en el que determinaba que la cláusula de suelo no podía considerarse abusiva, y que su eliminación tendría un impacto negativo para la banca española.

Lo negativo y demoledor para la banca española –decimos nosotros, Ausbanc- es no ser capaz de asumir su posición de, INTERMEDIARIO FINANCIERO, y de adoptar las medidas convenientes para jugar un papel relevante en la recuperación económica, en lugar de ser un problema más de la misma, dada su incompetencia –lamentablemente asumida y defendida por el Banco de España-para reducir sus propios costes de transformación y ser generadora de riqueza y prosperidad. Este informe del Banco de España sorprendió a propios y extraños, por cuanto el Senado había solicitado ese Documento para justificar la eliminación de la cláusula, no para mantenerla, en beneficio de la banca.

El intento del Senado se vio frustrado por esta actuación del Banco de España, que en lugar de servir a los padres de la patria, con argumentos falaces, repetimos –falaces-, desoyó a los que representan la expresión soberana del pueblo.

Declaración Judicial de Nulidad.

Ahora, los tribunales han declarado nula la cláusula de suelo, por lo que queda demostrado los errores y despropósitos cometidos por el Banco de España, más preocupado en apoyar a las entidades financieras, que en proteger a los clientes de los abusos de bancos y cajas. Y “no defender a los clientes de bancos y cajas”, no es sinónimo de defender a los bancos, es el camino seguro para el cementerio de estas entidades.

En esta misma línea seguirán contra otras entidades, si no se llega a un entente cordiale con el Banco de España, CECA y AEB.

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