deudaAhora es la Audiencia Nacional la que declara nula la orden ministerial sobre el canon digital por aplicarse de forma indiscriminada.

Lo que en este caso me ha llamado la poderosamente atención es que en todos los medios que he leído se dice que la decisión es por motivos de forma.

No creo que esto sea ni mucho menos así y por tanto, hay que explicarlo mejor jurídicamente.

Cuando se habla de motivos formales, normalmente se piensa que son meros defectos de forma (que no son importantes), es decir, parece que ha sido por olvidar sellar un papel, o no haber puesto bien la fecha.

No ha sido así, y además este es uno de los ejemplos más claros que he encontrado en el que, efectivamente, una supuesta cuestión formal encierra auténticos motivos muy materiales o de fondo.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo razona que la Orden Ministerial que regula el “Canon” es un Reglamento, y que por ello necesita pasar legalmente una serie de trámites que no se han realizado.

Esto no es meramente formal, estos trámites forman parte da la propia separación de poderes, de la garantía jurídico-legislativa más básica en democracia, una garantía que no permita convertir en Reglamento, y por tanto de obligado cumplimiento general para todos/as, a cualquier decisión política sin más y/o sin justificación suficiente.

No es un Reglamento y por tanto declara nula la Orden porque no se ha elaborado una Memoria Justificativa, porque no se ha realizado una Memoria Económica y porque se ha obviado el preceptivo Dictamen del Consejo de Estado.

Si esto son meras formalidades: Dios mío qué miedo.

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