pirataHoy, en el despacho de abogados un cliente me ha preguntado si había alguna novedad para combatir esta crisis financiera y le he empezado diciendo: Sí, el Banco Malo.

Simplemente me ha contestado: ¿Pero hay otro?

Con independencia de la sabiduría que encierra en sí esta frase, yo le he dado más información, basada en los datos que nos bombardea diariamente y que es la siguiente:

Con el Banco malo, el Estado Español compra los créditos que tienen una alta probabilidad de resultar poco rentables (¿?) para el banco, a un precio que rondaría entre el valor de mercado y el valor contable del activo, es decir, el Estado se haría cargo de una parte de la minusvaloración del crédito.

Finalmente, estos activos al venderse causarían pérdidas (¿?), una cifra que dependería de la gestión de este tipo de bancos.

Así, los principales afectados somos los contribuyentes, porque somos los encargados de pagar parte de las pérdidas debido a la mala gestión bancaria.

Además. el Banco Malo puede conllevar una última pero fuerte sacudida a empresas promotoras y constructoras que vean como parte de sus activos se vean fuera de mercado y desplomados, conduciendo sus balances a situación insostenible.

La tensión en el último trimestre del año y primer semestre del próximo será constante en este sentido, con importantes repercusiones en el riesgo comercial.

Las entidades financieras más saneadas ven con el Banco Malo una oportunidad para poner en valor suelo ya descontado y edificarlo.

Siguiendo esta lógica, se confía que a mediados de 2013 comiencen a plantear la construcción de nuevas viviendas en aquel suelo que lo permita y cuyo precio final se ajuste a las condiciones de mercado o, por otra parte, se promuevan como proyectos de inversión para gestionar íntegramente como alquiler.

¿Y si todo sale mal (peor)?

Da igual, más madera.

Lo dicho, Banco Malo, malo, malo.

Escrito por

CONSULTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

borrar formularioEnviar